“La nutrición es una ciencia, la buena alimentación es un arte; va más allá de ingerir comestibles.”

Cuando empezamos a buscar un consumo más consciente y necesitar menos, una de los grandes cambios debías ser en la alimentación. Para poder lograr cambio de hábitos pensé en qué consumimos mucho y podíamos dejar de comprar y hacerlo nosotros. Esto traía algunos beneficios: el reducir basura, más económico y hacerlo casero de forma más sana y natural. Decidí entonces optar por el yogur. Probé distintas recetas y las primeras veces lo hice dulce y con el tiempo fui modificando la receta hasta hacerla siempre de la misma manera y sin ningún tipo de agregado para poder usarla como yogur o en reemplazo de la crema de leche. Sin darme cuenta hacer el yogur era parte de la rutina y con muy pocos elementos, no tengo yogurtera y no tenía sentido comprarla.  

INGREDIENTES

  • 1 litro de leche
  • 1 yogur neutro (la primera vez comprado)
  • OPCIONAL: endulzante como miel, azúcar mascabo, canela, vainilla, mermelada o frutas, espesante como leche en polvo

MATERIALES

  • Cacerola
  • Jarra con tapa/bowl: la uso para mezclar y reposar pero podés hacerlo directo en frascos 
  • Botella de vidrio o frascos: para poner el yogur una vez hecho
  • OPCIONAL: colador, bowl y bolsa para leches vegetales (de algodón) para espesar más el yogur y hacer queso crema.

CLAVE

  • PRIMER MOTOR INMÓVIL: llamamos con mi marido al yogur que usamos para preparar el yogur. La primera vez compré y luego uso el mío. Como a mi me pasó varias veces que se coman todo y no me dejen para hacer más, decidí separar en un frasquito distinto el que uso para la siguiente tanda. 
  • REPOSO: mínimo 8 horas envuelto en repasadores. Yo lo hago a última hora de la noche o ni bien me levanto.
  • CONSISTENCIA: no queda firme como los comprados porque no tiene ningún aditivo. Sin embargo, colarlo (tener en cuenta que reduce la cantidad de yogur que queda) o agregarle leche en polvo en caliente lo espesa bastante y lo deja firme. 
  • SABOR: yo ahora lo hago sin ningún agregado pero si vas a hacerlo a niños acostumbrados a los yogures comprados recomiendo hacerlo dulce y bajar de a poco hasta hacerlo neutro. Uno de mis hijos (el más dulcero) me lo rechazó mucho tiempo hasta que se acostumbró. 
  • OPCIÓN VEGANA: probé de hacer con leche de coco y yogur de coco pero me quedó muy rara la consistencia. Lo usé para cocinar como crema. Sin embargo, animo a que sigan probando porque creo que se puede.

PASO A PASO

1- Preparar todos los materiales porque se hace muy rápido y no podemos hervir la leche.

2- Ubicar en la jarra/bowl el yogur natural. La primera vez será comprado pero luego usarás el tuyo para no volver a comprar.

3- Calentar el litro de leche de manera tal que puedas meter el dedo y contar hasta 10 (aproximado)

4- Mezclar e integrar bien en la jarra un poco de la leche con el yogur. Luego incorporar el resto de la leche e integrar todo.

5- Llevar toda la preparación a frascos o jarra con tapa.

6- Tapar la jarra y cubrir con 2 o 3 repasadores (si usaste frasquitos es más cómodo ponerlos en una asadera para que puedas manipular más fácilmente). Yo lo dejo reposar en el horno apagado.

7- Luego de 8-12 horas podés directamente llevar a heladera y consumir luego de otras 8 horas. La consistencia será entre bebible y firme.

8- OPCIONAL: colocar la bolsa de algodón en un colador con un bowl abajo y verter la preparación. Llevarla a la heladera una hora. Luego, sacar el yogur que queda en la bolsa y ponerlo en el frasco y el suero que pasó al bowl podés usarlo para cocinar o tirarlo. Recomiendo usarlo para no desperdiciar. 

Yo suelo volcar el yogur en una botella de vidrio y dejar un cuarto para colar y usar como queso crema. De este modo, no desperdicio tanto suero, obtengo mayor cantidad de yogur pero me quedo con un frasco para tener queso crema (al cual podés agregarle sal, limón, lo que quieras o nada como yo). En definitiva es cuestión de gustos porque el sabor no varía.

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